
La mar no es salada,
la mar es agridulce.
Lleva dulces sueños
de amor y prosperidad,
y trae de vuelta
la agria realidad.
.
La mar es agridulce.
Conduce niños a la ilusión
de una vida mejor,
y los abandona.
La mar también mata,
sin preguntar.
.
Dejando restos muertos
de vida
entre la arena de sus costas.
¡La mar es traicionera!
que me decía mi abuela.
.
“Entra con cuidado,
¡que te lleva para adentro!”.
Mi abuela vio como se fueron
y también como llegaron.
“Los de las argollas”, les decía,
a los que de Marruecos venían
y por Franco morían.
.
La mar es agridulce
y entre sus olas lleva cruces.
Entonces,
la mar no es azul,
la mar es roja,
cómo la sangre de nuestras venas.
.
La mar es roja
y agridulce
y no pregunta
si es madre,
niño o abuela.
.
La mar…
.
Indeleble Munay


