20 años de Mazorka bolchevique sobre el escenario

Después de dos décadas de agitprop revolucionario en salas de concierto y festivales, “Los Chikos del Maíz” hacen un alto en el camino. Los raperos valencianos se despidieron de Madrid con dos noches apoteósicas en La Riviera, junto al parque Madrid Río de un Manzanares silvestre rejuvenecido. Dos horas de concierto sin teloneros, con un público fiel y entregado desde la primera hasta la última rima. Los MC´s Toni Mejía “el Sucio”, el Nega y el DJ Plan B, forman el trío de hip hop político quizá más carismático de la península ibérica. Letras comprometidas, humor ácido, rimas que tiran a dar y no dejan títere con cabeza: Iglesia, monarquía, ricos, la patronal, políticos, tertulianos…

Su identificación con la clase trabajadora y los movimientos sociales de base les ha llevado a llenar el Palacio de los Deportes de Madrid en varias ocasiones, con casi todos los medios de comunicación de masas en contra. Han recibido amenazas de muerte de grupos fascistas y neonazis y partidos políticos conservadores han tratado de que les condenen por “exaltación del terrorismo”, aunque las denuncias nunca han tenido un recorrido judicial real. La Mazorka, nombre por el que también se autodenominan, practican un rap con conciencia, sin pelos en la lengua y sin medias tintas. Su crítica también se extiende a la izquierda institucional, también la nueva izquierda, que rápidamente ha estado más preocupada por las poltronas del poder y las luchas cainitas que por ejercer un contrapoder popular real.

Sin embargo, grupos con compromiso político hay otros en España. ¿Por qué han calado Los Chikos del Maíz en muchos jóvenes de 20 años y en su generación de 30 y 40 años, arrastrando a los fosos de los conciertos también a gente más veterana? Quizá porque a pesar de la fama no han perdido su raigambre obrera. Quizá porque también abordan, en primera persona, los problemas de salud mental personales que esta sociedad enferma genera en mucha gente. Toni, por ejemplo, pasó una depresión y lejos de esconderla la reflejó en una de las canciones del grupo: “Volver”.

También han sabido encajar las críticas de compañeras feministas que les afeaban el machismo de algunas de sus primeras letras. Encajar y enmendar sus himnos. Su compromiso con los represaliados en la lucha social siempre ha estado patente: Los 6 de Zaragoza, las sindicalistas de la Suiza, la huelga de Tubacex y del metal gaditano, sin ir más lejos en los últimos años. También su posición frontal contra el populismo de extrema derecha que representa VOX, con letras contundentes como “No pasarán”. Los Chikos del Maíz no dudan en definirse así mismos como “marxistas y antifascistas”. Incluso alguno de sus miembros está afiliado al anarcosindicalismo en CNT Valencia. La coherencia otra vez como marca de la casa.

En 2011 publican su primer álbum, que se convierte en un gran éxito, “Pasión de Talibanes”, con letras tan explícitas como “socialicemos los medios de producción, ¡todo el poder para los soviets!”. En 2014 publicarán “La estanquera de Saigón”, con colaboradores de lujo como los madrileños Habeas Corpus, Evaristo Páramos o la cantante Laura, que tanta calidez da a La Mazorka cuando participa.

“La Mazorka es para siempre”

En 2019 sacan “Comanchería”. Discazo con tremendos temas desde el principio hasta el final, como “Curar las heridas” otra vez con Laura colaborando, “Anatomía de un asesinato” o “Forjado a fuego”, por destacar algunas. No hagáis caso a mi criterio musical, escucharlos y elegir vuestras preferidas, aquellas que se os meten dentro y os agitan la rabia, el amor y las ganas de cambiarlo todo. Dentro del mundo del hip hop se alejan y critican la figura del rapero machito, gánster, que aspira a coche caro y pibas buenorras a su vera.

En 2022 llega “Yes future”, clara referencia al “no future” de grupos punk de los 70 como Sex Pistols, que acabarían vendiéndose al sistema capitalista que decían rechazar. Y es que Los Chikos del Maíz también beben en sus raíces de grupos como Kortatu, The Clash o Eskorbuto, con los que cerraban el concierto de La Riviera con la emblemática canción de “Cuidado”, “…os avisamos, somos los mismos que cuando empezamos”.

Sindicato de Inquilinas de Madrid

Hablando de coherencia, este concierto se ha celebrado en junio, aunque la fecha original fuera en diciembre de 2024. La paternidad de Toni Mejía hizo que el grupo suspendiera temporalmente los conciertos para que el nuevo padre se pudiera centrar en los cuidados de hijo y madre. Otra píldora de coherencia, cuando en el pequeño descanso del concierto de Madrid dejan el escenario para un breve mitin de dos compañeras del Sindicato de Inquilinas. Propaganda por el hecho.

Así, entre baile y baile, vamos repasando la actualidad político social, desde abajo, desde la izquierda, como diría nuestro amigo Miguel. Letras con una amplia base cultural y cultura de calle a partes iguales. Compromiso, ritmo, coherencia y contundencia. Mensajes claros, sin ambages. O los odias o los amas. En La Petirroja somos de los segundos, no en vano son nuestra banda sonora, amenizando muchas horas de trabajo y planes de rebeldía.

Ama el Maíz y odia el fascismo…
¡La Mazorka es para siempre!

Javi Prieto Sancho

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