La noche del jueves 15 de Junio Madrid se vistió de cuadros blancos y negros , el Jamaica Sounds Festival Mád Rude que de la mano de HFMN y Gruta 77 nos trajo a la Sala Mon los mejores sonidos jamaicanos de tres míticas bandas de la escena internacional.

Los primeros en abrir y calentar al publico fueron los neoyorquinos The Toasters. He de reconocer que entramos un poco tarde a sabiendas de que la sesión sería larga y Robert “Bucket” Hingley y los músicos que le acompañan en esta gira ya habían realizado buena parte de su show, pero no tardamos en sumergirnos en un mar de cabezas bamboleantes al ritmo de “Weekend in L.A”. Tras este y otro tema vino “Don’t Let the Bastards Grind You Down” dedicada a todos los jodidos políticos, la sala vibra acompañando la canción con un lorololo lolo digno de las mejores gradas de fútbol, y tras despedirse con una trepidante instrumental con aires de James Bond daban paso al Dr. Ring Ding.
En lo musical el alemán es el que menos me atrae, pero su directo es muy, muy divertido. Un frontman con personalidad, carisma, muchas tablas y una variedad de estilos con los que consigue meterse al público en el bolsillo, bien a ritmo de calipso como en “[want me] Money Back”, con su versión del “Latín goes Ska” de Skatalites o su característico ragamuffin en “Rude boy Style”. Para despedirse invitó a la sección de vientos de The Toasters y al señor David Hillyard para juntos tocar su mítica “Dandimite Ska” y la sala reventó, Chibidu!! Chibidu!!.

Me gustaría señalar a la jovencísima trompetista que acompaña al doctor y con la que el público se volcaba cada vez que tomaba las riendas en forma de solos de su instrumento.
Y al fin les llegó el momento a los de Brooklyn , The Slackers volvían a Madrid y lo hacían en una sala mucho más agradecida que la Gruta 77. Empezaron bajando las revoluciones y creando un clima más cálido pero a la vez más envolvente.

“Manuel” fue la encargada de abrir su set , “Whatch this” y “Rude and Reckless” mantuvieron ese ambiente donde se nota que público y músicos están disfrutando. Vino “Boogaloo” y con él, volvió a acelerarse la sala que ya no pararia de vibrar hasta el final, el Dr Ring Ding les devolvió la visita y subió a aportar su ragamuffin a “Runaway”. La sala se llenó de humo denso que fue emergiendo desde distintos puntos del público.
Llegaron los bises tras una cortísima retirada, Vic Ruggiero, David Hillyard y el trombonista Glen Pine, se lo estaban pasando en grande, bromeaban entre ellos, bromeaban con el público, Ruggiero provocó al público para que le acompañaran nuevamente con un lorololo futbolero y la sala respondió, “wasted days” y “Have the time” pusieron el broche final a otra gran noche de SKA con mayúsculas.

Toca cruzar la ciudad para llegar a nuestras periferias y descansar apenas unas horas antes de volver a trabajar, pero esta vez llevaremos una sonrisa escondida bajo el cansancio.
¡Seguimos rudos, seguimos rebeldes!
Armando Barrios


