
Este pequeño cuadro, sus dimensiones son 15×15 cm, pertenece a la serie bombones que realizo en arcilla polimérica.
A pesar de que me gusta que mi trabajo, con el color, interpele al espectador y sea este quien se deje llevar por las sensaciones que la visión de mi obra le produzca, voy a relatar de dónde sale la inspiración o que es lo que a mí me sugiere cada bombón que vaya publicando.
En el caso que aquí presento, los colores que he empleado y el modo en que están dispuestos, me evocan el final de un paseo por el bosque en otoño.
Me imagino terminando un paseo otoñal cuando ya se vislumbra el lindero donde acaban los árboles y no se ve el pueblo pero sabemos que está allí porque cae la tarde y entre la vegetación comienzan a iluminarse las ventanas de la cercana población.
El sol atesora un brillo cálido y su luz proporciona reflejos entre los vegetales.
La promesa de un descanso, merecido, en el hogar se hace patente.
Rodrigo Ruiz

