
Cuestión de actitud. Me encanta cuando explotas en la banda, cuando luchas cada balón y te conviertes en un muro para la rival.
Tan prudente, mesurada y tímida en la calle. Tan potente, aguerrida y poderosa en la pista. Tan noble dentro y fuera.
Te he visto cabrearte por jugar mal. Te he visto sonreír orgullosa de tu esfuerzo. Te he visto recuperar un balón que habías perdido y regatear en un palmo pisando la pelota. Te he visto marcar y también fallar.
Sabes que el futsal es equipo y te veo como cuidas a las compañeras. Sabes que se crece entrenando y te admiro en tu disciplina cotidiana, humilde, muda, perseverante.
Me ha encantado verte jugar con tu colectivo y deseando estoy de la temporada que viene. Has crecido mucho con modestia y trabajo. Os estáis convirtiendo en jugadoras a base de horas y horas de entrenar, sin faltar, sin excusas. Sacando adelante también los estudios y colaborando en casa. Sin quejas, sin excusas. Me enseñas cada semana que pasa, hija. Karlita dinamita.

No habéis ganado título, pero os lleváis nuestro respeto por todo vuestro esfuerzo, por no bajar los brazos, por presentar batalla siempre. Primeras y segundas siempre se han encontrado un duro hueso de roer. Incómodas, laboriosas, generosas con vuestra entrega.
Os habéis ganado la grada, transmitiendo vuestra energía y pasión de la madera al cemento. Qué importan resultados cuando todo lo habéis dado.
¡Aúpa Rivas Futsal!
¡Esas jóvenes guerreras, oé!
Un hincha


