“Surcando mares, buscando tesoros” y enrolando piratas en el Tajuña

El 22 de abril se celebró en la biblioteca de Morata de Tajuña un cuentacuentos muy especial. Más de veinte peques y unos cuantos de sus padres y madres, acudieron a la cita propuesta para celebrar el Día del Libro (23 de abril). La narradora CuentaCris deleitó a pequeños y mayores con una de piratas y así, surcando por los mares, fuimos explorando islas y descubriendo los tesoros que nos encontramos en forma de magníficos cuentos.

En el galeón pirata del Capitán Calabrote, marineros, marineras y grumetes, muchos grumetes, navegamos con la interpretación de CuentaCris. El capitán, ya cansado de sus idas y venidas por las aguas embravecidas y con muchos años ya para seguir practicando el abordaje, decide retirarse a disfrutar de sus tesoros en una isla. Azares de la vida, el Pirata Malote llegará a la misma isla para esconder su tesoro, sin saber que Calabrote anda por allí… ¿Cómo reaccionará nuestro intrépido Capitán Calabrote ante la presencia de otro pirata y otro tesoro? Pues tendrán que buscar a CuentaCris en otra de sus actuaciones para saber el final, que no se lo vamos a contar, pues los piratas tenemos nuestros secretos. Sí les diremos que la historia de los dos corsarios ha encantado a los jóvenes grumetes.

La aventura continúa al llegar a una lejana tierra donde los árboles están siendo talados, quemados y arrancados y por eso los últimos que quedan en pie deciden levantar sus raíces e irse. Tan solo “El último árbol”, al que une una amistad muy fuerte con un humano, decide aguantar el sueño de un invierno más para ver si se revierte la nefasta situación. ¿Qué sucederá? Bello cuento con trasfondo ecologista que nos habla de la importancia de las plantas, de los árboles en particular, para la vida del planeta, para la vida con la Madre Tierra. Bien es sabido que los bucaneros gustaban del refugio de islas frondosas, con mucha vegetación.

La tripulación siguió navegando y algunos de los piratas y grumetes empezaban a echar de menos a algunos de sus seres queridos que no viajaban con nosotros y nosotras. Menos mal que CuentaCris supo encauzar la situación y evitar un motín a bordo. Juntó a la tropilla en cubierta y les habló de “El hilo invisible” que nos une a todas las personas y animales que queremos. Los aguerridos y las fieras piratas del Tajuña comprendieron la lección y el galeón siguió navegando hasta llegar a buen puerto.

Un cuentacuentos original, con mensaje, entretenido, un cofre para abrir y para descubrir si no lo han hecho ya. Les dejamos aquí esta recomendación, a modo de mapa del tesoro, para que si se vuelve a presentar la ocasión de ver a CuentaCris “Surcando mares, buscando tesoros”, se enrolen en su barco pirata, como Naya y yo hicimos hoy, para vivir una grata aventura.

Como me decía Óscar, dueño de una fonda del puerto de Morata, que tiene muchos libros en sus paredes… ¡Viva la piratería!

Con una tripulación así, yo no lo dudo… ¡A toda vela!

Javi Prieto Sancho

Fotografías cortesía de la Biblioteca de Morata

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Aviso a navegantes de una grumete

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