“La biblioteca de los nuevos comienzos” luz desde el sol naciente

Mientras mi peque elige sus cuentos infantiles, me encanta perderme un rato entre los estantes de la biblioteca y buscar tesoros escondidos, desconocidos para mí. A veces me dejo guiar por la portada, por un título sugerente, por un autor o autora a quien tenga ganas… A veces mi intuición me falla y no termino el libro si no me engancha. Pero cuando acierto me siento como el barbudo harapiento que encuentra la pepita de oro cribando en el río. Este enero me ha pasado con un libro de la biblioteca de Morata de Tajuña. Os cuento mi “pepita” por si os interesa.

“La biblioteca de los nuevos comienzos”, de la escritora Michiko Aoyama. Libro con encanto, de fácil lectura, actual. Ambientado en el Tokio contemporáneo, pero que se podría desarrollar en cualquier otra urbe del mundo globalizado. Sin embargo, lo que atrapa de la novela, al menos a mí, es su enraizamiento en lo local para abordar temas universales: la falta de sentido vital, la frustración de las expectativas, los cambios de ciclo, la relación entre lo profesional y lo personal, los deseos de realización…

Tomoka, una joven rural vive en Tokio, trabaja de dependienta de una tienda de ropa. Atrapada en una vida gris descubrirá nuevos caminos con un cuento infantil.

Ryõ, a sus treintaitantos años no se atreve a perseguir su sueño profesional y vive acomodado como contable. ¿Podrá un libro de plantas cambiar su destino?

Sakitani, mujer, madre y trabajadora, sufre por la pérdida de realización profesional y como la dinámica empresarial afecta a su maternidad. ¿Sabrá buscar el cambio personal para que lo que la rodea encaje?

Hiroya, un “nini” treintañero vencido por la vida. No estudia, no trabaja, vive con su madre y ha renunciado a sus sueños de juventud. ¿Qué puede hacer un libro de ilustraciones con una persona así? ¿Qué influencia puede desatar un libro en una persona abandonada por ella misma?

Masao, un oficinista jubilado, sin colchón social más allá de su familia, trata de adaptarse a su nueva situación personal. Se apunta a clases de “Go”, juego de mesa japonés relativamente parecido al ajedrez… Y empieza a leer poesía. ¿Dónde le llevará la nueva senda?

La señora Komachi, la bibliotecaria de un centro cultural de barrio tiene la virtud de inspirar a otras personas a mejorar, a través de lecturas recomendadas.

Segunda novela, primera traducida al castellano, de la japonesa Michiko Aoyama. Periodista y escritora. Finalista del Premio de los Libreros en su país.

Leer no deja de ser una suerte de diálogo interior, en el que podemos hallar respuestas a preguntas que ya tenemos o descubrir nuevos interrogantes que nos abran nuevas puertas que nos saquen del laberinto o nos estimulen a explorar nuevos caminos. Novela muy recomendable, por el placer de su lectura y por el deseo íntimo de buscar respuestas.

Mañana la devuelvo y me pierdo otro rato en las librerías de la biblioteca, a ver qué pepita encuentro.

Javi Prieto Sancho

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