El barrio se despereza con pandillas de trabajadores y trabajadoras tomando el primer café de la mañana en sus bares. Algún incombustible deportista sale a entrenar a primera hora. Las tiendas van levantando sus cierres y la plantilla de jardinería y limpieza se despliega por el barrio para mantenerlo lo mejor posible. Entorno al Centro Cívico algunas personas sin hogar se refugian entre cartones y plásticos resguardándose del frío invernal. Un poco más tarde, la chavalería acude al colegio y al instituto.
A media mañana no es extraño ver una tertulia futbolera en cualquiera de sus plazas. La peña rayista, la peña atlética, la peña madridista, todos dan su opinión y la alegría, ya se sabe, dependiendo del fin de semana pues va por barrios. Este año los colchoneros sacan pecho y el Rayo goza en Covibar de una gran cantidad de simpatizantes. Aquí los bukaneros y franjirrojos tienen puerto. En sus calles se mezclan trabajadores nativos y extranjeros, en un crisol de nacionalidades que conviven en buena armonía en líneas generales.

Covibar es el barrio del Oeste de Rivas-Vaciamadrid, creado a finales de los 70 y principios de los 80, por la Cooperativa Obrera para la Construcción de Viviendas Baratas. Su principal pensador fue Armando Rodríguez Vallina, nombre que actualmente lleva su Centro Social. El sindicato CCOO destacó en las labores de dinamización de la cooperativa en sus inicios. Su fisonomía se asemeja a otros barrios de clase trabajadora del tardofranquismo, como Aluche o Moratalaz, si bien Covibar tiene una densidad de población menor por contar con bloques de viviendas más bajos, de tres o cuatro alturas, salvo excepciones. También es característico del barrio su vida comercial, su variada oferta cultural y deportiva, en parte dinamizada por la cooperativa, así como sus zonas verdes comunitarias y su Parque Asturias, de los que más encanto tienen de toda la ciudad.

Tradicional feudo de izquierdas, no es extraño encontrar en las paredes del barrio carteles en defensa de la educación o de la sanidad pública, así como murales y banderas a favor de Palestina. Veteranos sindicalistas pueden contar todavía, si tienes tiempo de pararte a charlar con ellos y ellas, la lucha contra las subcontratas privadas que llevaban la recogida de basuras del barrio, que posteriormente germinaría en la creación de la empresa municipal de servicios, Rivamadrid.

Certámenes literarios, cine de barrio, charlas y tertulias de todo tipo, clubes deportivos, gimnasio… un barrio vivo dinamizado por sus vecinos y vecinas, que aunque haya perdido cierto dinamismo social según algunos, aún mantiene más espíritu colectivo del que pueden presumir la mayoría de barrios obreros hoy en día en una sociedad tan atomizada, individualista y mercantilizada.
Pues bien, en este contexto es donde nos han invitado a seguir con nuestra ruta de presentaciones del libro “El jardín de Funakoshi”. Nosotros, Los Amigos ediciones, encantados de recalar en el puerto de Covibar. Concretamente estaremos el jueves 30 de enero, a las 19 horas, en el Centro Social Armando Rodríguez Vallina. Además en la Sala Miguel Hernández, todo un honor para nosotros presentar libro bajo un nombre tan querido y admirado.

Si eres de los muchos ripenses que ya se han leído “El jardín de Funakoshi” encantados de que compartas con nosotros tu opinión del mismo y si aún no lo conoces, pues no dudes en venir. Os esperamos.

Gracias a la revista “Covibar” por su artículo de enero sobre “El jardín de Funakoshi”.
Los Amigos ediciones

