
Una estatua de un marino en tamaño real se alza sobre un pedestal en el puerto de Tapia de Casariego (Asturias). El marinero se encuentra en pie en la proa de una pequeña embarcación, sosteniendo un palo con gancho, con el que trata de rescatar a un compañero caído al mar. El monumento está realizado en bronce y cuenta con una placa con la siguiente leyenda:
“A los hombres y mujeres de la mar, hermanos en el amor a esta tierra, que amanecer tras amanecer salen a ganarse el pan. Y a cuantos un día partieron y nunca más retornaron”.

El monumento nos llamó la atención en nuestras andanzas por los pueblos pesqueros astures. Nos llama la atención y lo queremos destacar, en nuestras páginas, por la estatua en sí en pleno centro del paseo del pequeño puerto, por su significado de homenaje al trabajo colectivo de la marinería pesquera y por ser una obra financiada por suscripción popular. El pueblo de Tapia fue quien sufragó este monumento, inaugurado en 1.999 y realizado por Roberto Cartategui.
La Asociación de Vecinos y Cultural Virgen del Carmen fue quien organizó la recaudación de los fondos necesarios para la obra que se exhibe en la calle del muelle.

Curioso que un monumento a los trabajadores y trabajadoras de la mar, de la pesca, tenga que ser financiado por el pueblo y sus fondos no provengan de ninguna administración ni gobierno local, regional, estatal o europeo. Sin duda, este humilde monumento representa a miles de personas que durante siglos han hecho de su labor en la mar y en los muelles su medio de vida, consiguiendo alimentos del mar Cantábrico. Miles de personas representadas en dos cuerpos, un náufrago, del que tan solo vemos su cabeza y un brazo tratando de agarrar el palo que lo salve y un compañero en cubierta que trata de rescatarlo. Una obra costeada por cientos de familias de un pequeño pueblo pesquero, en la que imaginamos que quien más quien menos, tendrá algún pariente vinculado a la pesca, en la actualidad o antaño, pues desde estos puertos se pescaban hace siglos incluso ballenas.

Qué bien vendría que se visibilizaran muchos trabajos y a las personas que los desarrollan por el bien común y el bienestar social. Un bonito y necesario detalle el de las gentes de Tapia de Casariego con sus pescadores y pescadoras.
Javi Prieto Sancho


