Ninfa Epona

Tus pies apenas levantan del suelo,
tu gancha se hunde en la arena.
Avanzas descalza
recibiendo la caricia de la marea.

Has madrugado
saludando a la bahía
como tantos días.

Tu cara sonríe
ajena a los dolores
que transmite tu caminar.

De pronto un plástico
interrumpe las caricias de las olas,
la dulce melodía
de agua, arena y sal.

El baile eterno del mar
acariciando la playa
bajo la vieja mirada
de la diosa Epona.

La ninfa de las aguas
de los antiguos cántabros,
de los pueblos celtas
que cuidan la Madre Tierra.

Y en tu paso viejuno
topas con la bolsa,
la recoges
y sigues caminando,
sonriendo.

Tus pies apenas levantan del suelo,
las olas al batir
empapan los bajos de tu falda.

Piel curtida de sol y brisa,
manos huesudas,
piel surcada
de tajos, labores y penas.

Tu yegua pace en el monte,
esperando tu montura
río arriba,
entre las verdes colinas.

Obstinada,
disfrazada de anciana.
caminas la orilla,
sonriente,
ninfa Epona.

Javi

Fotografías de Naya y Karla S.P.

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *