
Tejen sus manos con laboriosa alegría un trozo de belleza natural.
Y en esos trenzados se guardan las risas cómplices que surgen de historias contadas por las mujeres que acariciamos este espacio.
Cada hebra, cada una de ellas, tiene un tono distinto, una onda serpenteante, un tacto particular. Lo mismo que nosotras.
Y tejiendo calladas, atentas o vivaces, hacemos de este rato nuestro. Aguardando el próximo encuentro para compartir, contarnos, abrazarnos y reír al calor de este oficio: el de espartera.
Mónica Diez

Para Julia, Elia, Marta, Chus, Josefa, Cristina, Concha, Elena, Maribel, mujeres del taller de esparto de Perales de Tajuña.






Precioso oficio y bonitas palabras de Mónica que lo enaltecen aún más. Gracias.
Preciosas palabras y precioso trabajo. por suerte creo que se está reivindicando de nuevo el trabajo del esparto
Gracias por hacer esas maravillas con el esparto.❤️
Bonitas palabras para un oficio que si no fuese por estas personas ya no es que se pierda , muchas personas ni lo conocerían.