
El olmo no da peras,
puede ofrecerte leña,
aire puro y sombra,
pero nunca peras.
Viajero tu labor
es cultivarte
y saber la diferencia
entre olmo y peral.
No maldigas al olmo
por su sámara voladora.
Mas bien enfoca luz
sobre tu confusión.
No pidas al olmo peras,
prosigue camino
y agradece la sombra
del negrillo en tu descanso.
No hagas tus pasos
más pesados
y suelta la leña
que no es de tu hogar.
“A camino largo
paso corto”,
agradece la olmeda,
y en su momento el frutal.
Javi



