Cenizas

Vuelve el fuego,
el olor a ceniza
y carne quemada.

La vida que brota
vuelve a ser cercenada
por una guadaña en llamas.

Vuelven los rayos y truenos,
el malestar, la náusea,
la locura de la tormenta seca.

Afectos rotos,
resquebrajados, hastiados.
Piso ascuas humeantes en mi retirada.

Según mis pasos se alejan
comienzan a hundirse en la hierba,
altos pastos no consumidos por el fuego.

Siguiendo el camino
la vida retoña
y las violetas y vincas comienzan a florecer.

Javi

“…violetas y vincas comienzan a florecer”

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