
“¿Por qué el cielo es azul, papá?”. Me preguntó Naya un día. Y como no supe qué responderle, les propuse a Karla y Nayara que lo investigaran y me enseñaran ellas a mí. Aquí os dejo sus conclusiones:

La luz del Sol parece que es blanca pero en realidad son muchos colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, violeta… Hay dos tipos de colores, los colores largos como el naranja y el rojo y los colores cortos como el azul
Cuando la luz del Sol entra en la Tierra choca con el aire del cielo y se esparcen todos los colores.
El aire que respiramos tiene moléculas muy pequeñas, esas moléculas hacen rebotar mejor a los colores cortos como el azul.
El color azul se dispersa por todas partes y llega a nuestros ojos desde todas direcciones, por eso vemos el cielo azul y los otros colores como el rojo y el amarillo tienen ondas más largas, así que no rebotan tanto y siguen casi rectos.
¿Y los atardeceres?

Cuando el Sol se esconde, su luz tiene que atravesar muchísimo más aire para llegar a nosotros. Tanto se dispersa el azul por el camino que casi no llega y lo que sí vemos son los colores que no se dispersaron tanto, los rojos y naranjas. Por eso los atardeceres tienen esos colores.
Karla y Nayara

Arte de Nayara.
