La escucha del viento

Saber que estar es no ser visto,
y la ausencia reencontrarse.
Náuseas de relaciones con espinas, tristes, banales,
de taberna llena de patanes.

Sentir la chispa del abrazo.
Un amigo que sostiene el envite,
que hace frente a la jarana.
Una amiga presente, siempre.

¿Cuántas palabras vertidas, derramadas, olvidadas, lloradas…?
Botellas con mensaje
que atraviesan mares
hasta encontrarte, hasta leerte.

Añoro el tiempo perdido,
la tierra, tu cara y tus ojos de pillo.
Me sobran palabras, letras mojadas,
cuando bastan en la senda nuestras pisadas.

El silencio cuenta, narra, grita.
La isla desierta, del tesoro,
de reencontrarnos con nuestro oro.
Tripulación pirata
en sangre y sudor hermanada.

Callan los cañones
vuelan las velas,
de tibias y negras banderas.
Rumbo a la bahía de Isla Tortuga.

A ver ¿quién queda?
¿Quién aguanta otro naufragio?
¿Quién comparte el último trago?
¿Quién te arrastra a nuevas aventuras?
¡¿Quién?!

Solo el silencio lo sabe…
Solo el susurro de las olas…
Solo Neptuno jugando con Zeus…
Mientras Heracles navega perdido,
escuchando el oráculo del viento.

Las sirenas cantan
pero en el silencio el marino
encuentra su destino
su rumbo y compañía cual fiel canino.

La taberna quedó en lontonanza
y lejos de la espuma y el vino
aparece el peregrino.
Aprendiz y maestro juntos en el camino.

Heracles naufragado,
ebrio y medio ahogado.
Heracles resucitado,
dulce y cruelmente traicionado.

¿Quién se enrola a nuevas aventuras?
¿Quién comparte un primer trago?
Aquí el silencio es el mago,
quien sabe y muestra las manos de la conjura.

Botellas con mensaje
que atraviesan mares
hasta encontrarte…
Y juntas el silencio romper.
Juntos… ¡al abordaje!

Javi

“Rumbo a la bahía de Isla Tortuga…”
“Heracles resucitado…”

2 comentarios

  1. Latsari

    Sin palabras. Gracias por tanta belleza.

    • Javi

      A ti por posarte en La Petirroja, leer y comentar.

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