25N

No son los ojos morados
es el alma que me has arrancado.
Humillado, maltratado,
de mis hijos despojado.

No son los ojos morados,
los huesos rotos.
No son los moratones,
son los cerrojos.

Cerrojos al cuidado, a la protección,
al amor.
Viviendo al día,
por el maltrato a mi economía.
Viviendo alerta,
con miedo a tu violencia.

Sobreviviendo…

Callada.
Silenciosa.
Asustada.

Guardando mis lágrimas.
Con un nudo en la garganta.
Salgo a la calle y sonrío.
Otro día más que disimular.

Hasta que no pueda más
y explote y saque mi rabia.
Y denuncie y grite.
Y no sonría y muerda.
Hasta que me llamen histérica,
mala madre,
permisiva, loca.

No vengo sola,
somos muchas.
Y estamos juntas.

Indeleble Munay

1 comentario

  1. Teresa

    El hombre instintivo, primario.
    La mujer subyugada, primaria.
    Ambos, hombre y mujer que no tienen más idea de si mismos que lo que la seudo-cultura les ha inoculado. No somos esa mierda, pero lo que somos en realidad cada uno lo ha de encontrar “puertas adentro.”
    Lo demás es pataleo que no libera…

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