El cine familiar tiene un punto complicado para encontrar el equilibrio entre películas entretenidas para los pequeños y pequeñas de la casa y que resulten de interés para las personas adultas. “Neneh superstar”, traducida en España por “Súper bailarina”, nos ha gustado en nuestro hogar. Resulta una película dramática entretenida, con un toque cómico muy interesante, contando una historia seria y con fondo. Neneh, la actriz Oumy Bruni Garrel, es una joven negra de 12 años, que vive en un barrio obrero del extrarradio parisino. La zagala tiene un don para la danza y trata de entrar en la elitista Escuela de Ballet de la Ópera de París. En la escuela de danza encontrará un ambiente extremadamente competitivo y exigente, además de la animadversión de parte del profesorado, incluyendo la directora, Marianne Bellage, interpretada por Maiwenn en un papel con bastante miga.
La obra resulta entretenida, tiene ritmo y su historia mezcla lo social con dilemas internos de algunos de sus personajes protagonistas. Estrenada en 2022, en Francia, está escrita y dirigida por Ramzi Ben Sliman. “Súper bailarina”, que por cierto nos parece un título bastante flojo, muestra una historia real donde el racismo y el clasismo hacen tambalearse los sueños y capacidades de una joven dotada para la danza. En el terreno personal, varios personajes tendrán que luchar con sus demonios internos, su pasado, su capacidad de aceptar la realidad y su espíritu de superación cuando tú misma te conviertes en tu enemiga al renegar de ti. Me ha parecido muy bueno plantear la contradicción a nivel social y a nivel personal y ver cómo se va devanando la madeja.

Me decía Naya que por qué aguanta tanto Neneh, “si parece que no le quieren en la escuela”. Buena pregunta, ¿verdad? ¿Hasta dónde hay que apostar por nuestros sueños? ¿Dónde está la delgada línea roja que divide el espíritu de superación de la adversidad y el vano sacrificio que revienta nuestra autoestima? Quizá como decían los Barricada allá por los ´80 hablando de otros temas, “cuando se aprende a llorar por algo, también se aprende a defenderlo”.
Sin duda, bajo un tono amable y familiar, con múltiples guiños cómicos, la obra presenta una crítica social muy afilada contra el racismo estructural de la sociedad francesa y una punzante protesta contra la desigualdad de oportunidades en ciertos ámbitos de nuestra sociedade de clases. Nos gusta también el toque hip-hop que de vez en cuando brota en la película, cuando nos adentramos en el barrio, y el calmado estoicismo del padre y la madre a la hora de abordar las vicisitudes de su hija. La familia trabajadora como sostén y fuente de los sueños y carrera de muchas artistas o deportistas, que por cuna no están llamados a tenerlo fácil.
Película divertida, con mensaje, europea, que en parte te recordará a “Billy Elliot”, aunque quizá esta que abordamos hoy tiene un toque más juvenil. Sin embargo, “Súper bailarina” no tiene buenas críticas en las revistas digitales de cine, donde apenas alcanza el aprobado. No somos ni expertos cinéfilos ni críticos profesionales, pero a Naya, bailarina ella, y a mí nos ha gustado bastante. Pondríamos un notable sin dudar a Neneh y su historia. Véanla y juzguen ustedes.
Javi Prieto Sancho

