Entre pavos, cérvidos y lobos por el Centro de Recuperación de Fauna de Guadalajara

Ven y te lo enseñamos….

A las afueras de la ciudad castellano manchega de Guadalajara, a orillas del río Henares se encuentra el Zoo municipal, que es un Centro de Recuperación de Fauna silvestre protegida. En sus instalaciones se pueden observar decenas de especies, animales ibéricos y también del resto de Europa. No encontraremos pues ni tigres ni leones, ni elefantes ni delfines en el centro arriacense. Se trata de un parque zoológico más modesto y con otra filosofía.

Paseando entre sus parcelas valladas podremos observar ciervos, corzos, gamos, cabras montesas, jabalíes y también animales más curiosos para nuestros ojos castellanos, como los emúes o la cabra arruí, originaria de las montañas norteafricanas del Atlas. Entre sus huéspedes más ilustres cabe destacar la presencia de osos pardos y una pareja de lobos ibéricos.

Arruis del Atlas

La población de aves del centro también es bien nutrida. Los pavos reales puedes encontrarlos en casi cualquier lugar del zoo, pues aunque tengan una zona habilitada, se pavonean por caminos y parcelas ajenas, luciendo sus plumas los machos y su originalidad las hembras. Ánades reales, garcillas y martinetes gozan de total libertad, y vuelan entre el Henares y las charcas habilitadas dentro del recinto caracense para su observación.

Zorros, linces, mapaches y lechuzas pueden visitarse, aunque su actividad más bien nocturna hace que durante el día estén dormitando a refugio, ajenos a la curiosidad de los visitantes. La tímida nutria tampoco nos dejó ver su bella y esbelta figura. Pero es que la Naturaleza está para ser aprendida y disfrutada como es y no como quisiéramos nosotros que fuera. Al menos si te acercas a ella con un espíritu de curiosidad y empatía, como es nuestro caso. En nuestro paseo de hoy no hemos podido observar al oso, pues suponemos se encontraba plácidamente dormido dentro de su cueva o tumbado a la sombra del arbolado que poblaba su parcela. Tampoco el lince ibérico nos regaló su presencia y una pareja de linces boreales, descansaba plácidamente en una hamaca y tan solo mostraba a las decenas de visitas que han recibido hoy la punta de sus orejas. Los mapaches otro tanto, hechos un ovillo encaramados a un altillo. El zorro sí que se mostró a los visitantes más madrugadores, entre los que nosotros nos encontrábamos, pues saben ustedes que a quien madruga dios le ayuda y más en plena semana santa. Al igual que la pareja de lobos, que a primera hora, nada más abrir el centro, jugueteaban en su parcela, con carreras y ataques simulados, haciendo volar nuestra imaginación hasta el poderío que puede desplegar una manada de media docena de canis lupus signatus persiguiendo una hipotética presa.

Lobos

Desafortunadamente, esta mañana nos recordó que el lobo ibérico ha vuelto a convertirse en una presa para la caza deportiva en España al norte del río Duero, donde vive el 90 % de la especie. Una medida que ha contado con el apoyo de los partidos políticos de Junts, PNV, PP y VOX. La decisión política, que ha contado con una exigua mayoría en el Congreso, es muy controvertida desde el punto de vista científico, ya que diversos estudios de la Wildlife Conservation Society aseguran que “eliminar ejemplares al azar desestructura las manadas y puede aumentar la depredación sobre animales domésticos al alterar su comportamiento natural”. Todavía no ha calado el mensaje conservacionista de Félix Rodríguez de la Fuente en un país que sigue maltratando, en lugar de proteger y admirar, a sus especies autóctonas, como también lo hace con galgos y podencos.

Rapaz en recuperación

Pero sigamos con el paseo por el zoo de Guadalajara. Decíamos que este es un Centro de Recuperación de Fauna. Por sus instalaciones pasan a lo largo del año alrededor de 600 animales, de los que la mitad aproximadamente son reintroducidos en su hábitat natural en libertad. Atropellos, choques con tendidos eléctricos, caídas de nidos, son algunas de las causas que llevan a la fauna silvestre a acabar en el centro de recuperación. Con los animales que no pueden recuperar la libertad, debido a sus lesiones, se intenta la cría para reintroducir los pollos en la naturaleza y así favorecer la conservación de la especie. Hoy pudimos ver un majestuoso águila real o buitres leonados, por ejemplo. La lechuza común, como rapaz nocturna, dormía en una esquina oscura de su recinto, ajena al trajín de las visitas diurnas.

Corzo

El zoo de Guadalajara también desarrolla programas educativos con visitas de colegios e institutos, así como diversos programas de investigación: un programa estatal junto al INIA para la conservación de rumiantes silvestres; colaboración con universidades para la detección de parásitos como la leishmania en mamíferos carnívoros; o el citado proyecto de cría en cautividad de rapaces irrecuperables para la vida en libertad.

Emú. Fotografía de Karla Serrano.

Desde La Petirroja animamos a pasear por el Centro de Recuperación de Fauna de Guadalajara y llevarnos con nosotros un poquito de vida silvestre para reconectar con la Madre Tierra y sus habitantes.

Javi Prieto Sancho

Enlace de interés:
Comprender la ciencia sobre el conflicto entre lobos y ganado.
https://conservationnw.org/science-wolf-livestock/

Centro de Recuperación de Fauna de Guadalajara.
https://zoo.guadalajara.es/

2 comentarios

  1. Fernando Ruiz

    Efectivamente visita interesante,hace unos meses lo visite y en muy buena compañía entre ellos mi nieta,a la que la encantan los animales a pesar de su corta edad lo disfruto en grande.
    Además el zoo hace una gran labor
    Y sin ánimo de lucro ya que no se paga entrada,si es que no no han cambiado las normas.
    Muchas gracias Javi por tan amenas crónicas.

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