Singo es un niño, diría yo que del sur o sudeste asiático, de India o Pakistán, tal vez. Tampoco importa su país, sino cómo vive su familia. El zagal forma parte de ese nutrido grupo de la humanidad que cada día debe recorrer kilómetros para acceder a agua potable.
“Al alimón, que se ha roto la fuente”, de la escritora Montserrat del Amo, no es ni mucho menos una historia triste. Es un cuento bonito, alegre, donde sus protagonistas afrontan las dificultades de su vida cotidiana con laboriosidad, dulzura y sabiendo apreciar los detalles bonitos del camino.
Con este relato los pequeños y pequeñas “occidentales” pueden asomarse a la ventana de otros mundos muy reales. Mundos sin grifos en casa de los que sale agua, por ejemplo. Mundos, no obstante, donde el amor, el apoyo mutuo de la familia y la responsabilidad personal también están presentes, cómo no.
En tiempos en los que se deshumaniza a parte de la población, acercarnos a otras realidades y otras culturas es importante para poder desarrollar una visión del mundo más real, justa y humanista.

Naya (6 añitos) y yo os lo recomendamos para antes de dormir. Si sois de Perales de Tajuña lo podéis encontrar en la biblioteca del centro cultural San Blas.
Editorial Pearson (2007)
47 páginas.
Montserrat del Amo y Gili nació en Madrid en 1927. Falleció en 2015. Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, profesora de instituto y gran escritora de literatura infantil y juvenil y teatro. En 1978 fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. En 1993 recibió el galardón Premio Cervantes Chico.
Javi Prieto Sancho

