
Un árbol:
su tronco…
sus ramas…
sus hojas…
tanta vida,
tanta agua,
tanta luz, siempre.
Un riachuelo:
sus cantos rodados…
su orilla verde…
su música…
tanta vida,
tanta agua,
tanta luz, siempre.
Amiga mía:
la comisura de tus labios…
tanta vida,
tanta agua,
tanta luz, siempre.
Carlos Escriña Burgos

Fotografía de JPS


Hola Carlos, soy Naya, mi papá me ha leído tu poema y te quiero decir que es muy bonito.
Hola Naya! Me has hecho muy feliz con tu comentario.