
Hoy las nieves derritiéndose
recordaban tus ojos celestes,
vivos
de zorro entre piornos.
Las aguas bajaban crecidas
y el valle verdeaba con el cereal.
Habrás visto las zagalas con tus milanas
y el buitre que planeaba el Adaja.
Han vuelto las golondrinas
a llenar de píos su hogar de barro,
a la fresca en el colgadizo,
sobre tus aperos de labranza.
Tus milanas y el buitre
te habrán contado de la carea leonesa.
Para el verano, ya medio crecida,
te la subiremos a presentar.
Descansa en tu nevero,
bebe del fresco arroyo
y disfruta el azul del romero en flor.
Hoy el Pico níveo nos habló de ti.
Javi



