
Domingo 21 de diciembre, último partido del año para el Club Deportivo Carabanchel. Jugaba en casa, en el campo de La Mina, la jornada 15 de la tercera federación. Para este día el grupo Karaduras había convocado a todas las personas que quisieran participar en una recogida de juguetes y productos navideños que serían donados a “la despensa solidaria de Carabanchel”, para hacérselo llegar a las familias de dicho colectivo.
Madrid amaneció lloviendo pero a medida que se acercaba la hora del partido la lluvia desaparecía y un tímido sol de invierno se dejaba ver de cuando en cuando entre dispersas nubes grises. Nubes grises que metafóricamente llevan persiguiendo al Cara durante las últimas jornadas, una mala racha que jugadores y equipo técnico se proponían romper en casa.

A las 11:30 h comenzaba el partido y las gradas vibraban, gargantas y tambores retumbaban alentando al equipo local. Un comienzo de partido dominado por el equipo visitante, que en la última jugada de la primera parte consiguió llevar el balón a la red en un gol que caía como un jarro de agua fría.
Ni equipo, ni afición se amedrentaron pese a que en el minuto 61′ de la segunda parte vendría otro gol de los de Leganés.
En esta segunda parte, desde la grada una miembro de Karaduras hizo suyo el megáfono del grupo para leer un comunicado que reivindicaba el lugar de la mujer en las gradas, poniendo como ejemplo a grupos europeos exclusivamente femeninos como Ultra Girls de Napoli, las Donne Rossenore de Milán o las Commando Girls del Catanzaro. Invitando a todas las chavalas del barrio a participar en una grada mixta, creando así un espacio combativo y transformador.

Y así en un ambiente de coraje llegó el golazo del Cara en el minuto 81′. Quedaba poco tiempo para conseguir el empate y los jugadores lo intentaron poniendo todo el empeño de su parte.
Finalizó el partido con 1-2, nueva derrota para el Carabanchel que no consigue salir de la mala racha. Pese a ello tras el pitido final los jugadores se dirigieron al fondo donde fueron abrazados y ovacionados por los miembros más enérgicos de la grada, que animaron a seguir trabajando juntos para encauzar está deriva de malos resultados en el nuevo año.

Quisiera destacar los excelentes modales de los que hacen gala Karaduras, pese a llevar el marcador en contra y estar bajo momentos de tensión y emoción, jamás salió de este grupo el más mínimo insulto o comentario despectivo hacia el equipo arbitral, ni hacia los rivales.
Para finalizar la jornada al menos tres coches llenos de juguetes y comida llegaron hasta las puertas del EKO, descargando todo el material para la despensa solidaria.
REBELDES, OBRERAS
KARABANCHELERAS!!
Armando Barrios


