El tomillo, Spinoza, lo divino y lo mundano

Paseo por el monte y mi joven perra persigue conejos entre el espartal. No caza ninguno, pero los corre todos. Luce un hermoso sol que invita a quitarte la camiseta, al amparo de miradas curiosas, y sentir los cálidos rayos junto a la fresca brisa que perfila tu piel. La galguita salta y corre por encima de tomillos y el olor se lo lleva consigo hasta nuestro hogar. En casa se quedó el móvil y las mil rutinas y notificaciones agoreras del mundo moderno. Hoy escuché, en un vídeo que nos ha compartido nuestra compañera Ángela, veterana activista social, siempre en primera línea de mil batallas, una reflexión muy interesante sobre Einstein. Al parecer el científico, cuando era preguntado por “dios”, siempre respondía que estaba de acuerdo con el dios de Spinoza. El filósofo del siglo XVII, Spinoza, defendía una idea de dios cercana a la naturaleza, a la comunión con la misma y a ver la divinidad en la armonía cotidiana del mundo natural que nos rodea. Baruch Spinoza, con su visión panteísta de la divinidad, no era bien visto por los poderes de su época claro está. El caso es que el paseo del monte cada vez más se convierte en un momento cotidiano especial con el que conectar con otra realidad, con otras sensaciones y percepciones, ajenas al frenético ritmo de exigencias laborales y domésticas y también del atronador ruido mediático al que estamos sometidos con las pantallas y los grandes medios de comunicación de masas o de formación de masas, que dirían críticos como Noam Chomsky.

La perra corretea por la estrecha senda y yo la sigo, con paso calmado, tratando de armonizar mi respiración con el entorno. El monte tranquiliza, sosiega, equilibra. Por mi cabeza bullen algunas ideas que el lunes trajo. En el trabajo fotografío unas rosas para regalárselas a mis pequeñas y a los amigos y amigas, que si tienen curiosidad saben dónde encontrarlas, casi a diario, como una pequeña dosis de Madre Tierra. Hablo con mi amigo del alma Manolo y me cuenta el encontronazo que tuvo con un joven maleducado y pasado de tuerca, por reclamar a unos niños un poco de civismo y respeto en el uso de la plaza pública. Reflexionamos los dos sobre la tensión social que anida en muchas personas, sobre la problemática de la droga y cómo tergiversa realidades, sobre el deterioro del tejido comunitario como amortiguador de conflictos. La violencia asociada a la droga y a los márgenes del sistema suele deparar situaciones que por momentos pueden estallar de forma imprevisible. Afortunadamente en esta ocasión, los mayores de los chavales lograron contener las malas formas de sus zagales y estos acabaron pidiendo disculpas.

En el paseo la joven chucha se pierde entre los matorrales y las vaguadas y lomas del monte. De vez en cuando algún silbido y recorta distancia para volver a perderse en su particular cacería. Mientras, me acuerdo de Palestina y las últimas noticias difundidas por la ONU. El bloqueo de alimentos, agua y otros recursos básicos de ayuda humanitaria es total desde hace dos meses. El ejército de Israel pretende controlar la ayuda humanitaria y la ONU se niega. 10.000 niños y niñas gazatíes han sido ingresados por desnutrición aguda en lo que llevamos de 2025. Niños y niñas como los que estamos criando nosotros. Atrapados en un conflicto macabro que manejan señores muy respetables desde despachos pulcros. La ONU recuerda que utilizar el hambre sobre la población civil en un conflicto bélico es un crimen de guerra y viola el derecho internacional. Mientras tanto, Occidente abre las puertas de Eurovisión a Israel. Hoy otro vídeo que enviaba un amigo de una amiga desde Basel, en Suiza, nos devolvía la esperanza que las malas noticias merma, ya que una muchedumbre protestaba en la ciudad helvética contra la participación de Israel en Eurovisión. Otro vídeo, compartido por la incombustible militante social Ángela, nos muestra un carguero chino “bombardeando” con lotes de ayuda humanitaria con paracaídas los campos de refugiados palestinos, desafiando de paso el bloqueo sionista. Pequeños gestos de rebeldía ante el genocidio, que aun siendo insuficientes marcan el camino a seguir para detener la barbarie.

Un conejo gris, con la parte trasera del rabo blanca, corre raudo para escapar de la galga y la despista metiéndose entre la intrincada coscoja. La perra jadea para regular su temperatura, con la musculatura a pleno rendimiento y las endorfinas disparadas por todo su atlético cuerpo. El aire huele a las plantas aromáticas agitadas por las patas. El tomillo del monte camufla el mal olor del mundo en este lunes, preludio de martes y 13. Mañana también buscaremos algunas rosas en el trabajo que mitiguen, al menos un poquito, los sinsabores cotidianos que quien más quien menos experimentamos. Y así vamos tejiendo la vida bonita, buscando como hubiera dicho Spinoza, lo divino en lo mundano.

Javi Prieto Sancho

https://news.un.org/es/story/2025/05/1538546?utm_source=Noticias+ONU+-+Bolet%C3%ADn&utm_campaign=b264c19b14-EMAIL_CAMPAIGN_2025_05_10_05_05&utm_medium=email&utm_term=0_e7f6cb3d3c-b264c19b14-436991501

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *