
Libro viejuno, del año 2.000, con teorías aún más añejas. De la mano del profesor estadounidense de filosofía, Lou Marinoff, desfilan por este libro autores clásicos como Epicuro, Sócrates o Marco Aurelio y otros modernos como Pierre Hadot, Simone de Beauvoir, Henry David Thoreau o Mary Wollstonecraft. También leeremos referentes espirituales como Laozi, Dalai Lama o Buda.
Sus 300 y pico páginas se dividen en cuatro partes. La primera parte es la más teórica y consiste en una declaración de intenciones de lo que pretende el libro: a saber, utilizar la filosofía, en gran medida la “sabiduría antigua” para analizar y mejorar nuestra vida cotidiana. Lou Marinoff pretende rescatar la filosofía de los encriptados debates académicos postmodernos y devolverle la utilidad práctica que tenía en el mundo clásico. La filosofía como método de comprensión de la realidad y de nosotros mismos y como guía y caja de herramientas para conseguir una “buena vida”. Por buena vida entendemos una existencia con serenidad y realización personal, no exenta de problemas o dificultades, inherentes por otro lado a la existencia de cualquier ser vivo.
Marinoff nos plantea el proceso PEACE, como método teórico y práctico “para enfrentarse a los problemas con filosofía”. El acrónimo PEACE, paz en inglés, responde a los cinco “pasos que constituyen el camino más seguro para alcanzar una paz interior duradera”:
- Problema.
- Emoción.
- Análisis.
- Contemplación.
- Equilibrio.
En las dos primeras etapas se plantea y define el problema y lo que supone en nuestra vida. Las dos siguientes etapas sirven para estudiar la situación y contemplar las posibles soluciones o alternativas. La última etapa se trataría de incorporar de forma práctica lo aprendido a nuestra vida cotidiana, encontrando un equilibrio vital superador.
En la segunda parte del libro, la más extensa y sin duda la más interesante, nos muestra múltiples ejemplos reales de asesoramiento filosófico a personas con situaciones y problemas de lo más diverso. Entre las temáticas abordadas por Lou Marinoff hallaremos respuestas para las relaciones personales, la convivencia familiar, la crisis de la mediana edad, el duelo por una pérdida o el significado y propósito de nuestra vida, por ejemplo.
Las dos últimas partes son recursos complementarios a la obra, para quien quiera profundizar en determinados aspectos.

El libro puede hacerse un poco denso, en determinadas partes, a pesar de estar escrito de forma sencilla y amena. Pero la solución es tan simple como irlo leyendo poco a poco, de forma paralela con una buena novela, por ejemplo. A fin de cuentas, la interiorización y práctica de estas ideas supone un proceso de cambio personal paulatino para que sea bien asimilado. No estamos ante una obra que se recomiende leer de un tirón en pocos días. Tampoco estamos ante un libro de “autoayuda” con recetas superficiales como enfocarse en lo positivo de tu vida y en creer que tú puedes con todo, siempre y en todo momento y que tu único problema es tu convicción real. No. El análisis propuesto por Marinoff es sencillo de entender, pero exige un esfuerzo personal y un trabajo de desarrollo de las alternativas que vayamos siendo capaces de encontrar. Se trata de un mapa, una brújula y otros utensilios para el camino, pero somos nosotros quienes tenemos que andar. No hay soluciones mágicas.
En mi opinión, el libro de Marinoff supone un ejercicio más que interesante y notable de cómo utilizar la filosofía en nuestra mejora personal. A fin de cuentas, las teorías filosóficas desgranadas en la obra han perdurado por siglos entre la humanidad y en gran medida se debe, sin duda, a que muchas personas antes que nosotros las han encontrado provechosas. Con esta y otras obras, personalmente he afrontado procesos de crisis personal como el fallecimiento de mi padre o una ruptura sentimental y familiar. Puedo afirmar que en sus páginas he encontrado razones y herramientas para abordar estas situaciones complejas a nivel vital desde una perspectiva de comprensión y superación personal, redefiniendo valores, clarificando el proceso de crítica y autocrítica de lo sucedido y ayudando a sobrellevar de la mejor manera posible lo que no está en nuestra mano cambiar, como por ejemplo la muerte de un ser querido.
“Más Platón y menos Prozac” puede considerarse un clásico moderno de la filosofía práctica, por lo que puede encontrarse con facilidad en una biblioteca pública. Despedimos esta breve reseña con unas letras de Marco Aurelio, figura clave del estoicismo romano:
“El tiempo de la vida humana no es más que un punto, y su sustancia un flujo, y sus percepciones torpes, y la composición del cuerpo corruptible, y el alma un torbellino, y la fortuna inescrutable, y la fama algo sin sentido (…) ¿Qué puede pues guiar a un hombre? Una única cosa, la filosofía”.

Si están atravesando tempestades, échenle una lectura si son de los que confían poco en los parches, sean del tipo que sean, para abordar su vida. A fin de cuentas, puede ser una forma de volver a Ítaca en su particular Odisea o a las malas, una lectura más en la cual algún provecho encontrarán. Juzguen ustedes.
Javi Prieto Sancho


Por lo que veo es una lectura más que recomendable,una vuelta a la filosofía antigua que de antigua puede ser que no tenga nada.
Muchas gracias Javi.
A ti por tu fidelidad como lector petirrojo, Fernando.