
Alrededor de medio millar de “corricolaris” populares participaron en la XV edición de la Legua navideña de Perales de Tajuña. La carrera pedestre volvió a demostrar su buena salud y proyección entre el atletismo popular, llenando el pueblo de correrdores y corredoras, tanto locales como de municipios vecinos.
Mañana soleada y fresca, buena para correr. Clásico recorrido mixto, mayoritariamente asfalto, con algún tramo en camino de tierra, como la calle del Rehoyo, que baja hasta el río Tajuña, o el camino por la vega del lugar, donde algún paisano laboreaba en su huerta aprovechando el sol mañanero.

En esta prueba, de 5 km y medio, destacan las cuestas pronunciadas del casco antiguo del pueblo, que criban el pelotón de corredores y corredoras, como la calle de la Amargura o la ascensión a Cuevas Altas por la Colonia de la Rana, por no hablar del falso llano de la calle Mayor Alta. También queremos mencionar la colaboración de vecinos y vecinas como voluntarios de la carrera, velando por la seguridad de los y las atletas a lo largo del trayecto o dando avituallamiento a la llegada a meta. El calor de Perales se siente entre los aplausos de los vecinos y vecinas, que desde sus balcones o a la puerta de sus casas regalan su apoyo a las personas participantes.
Y así, entre zancada y zancada, cientos de personas ponen en valor el deporte popular otro 24 de diciembre por la mañana. La Legua navideña sigue consolidada como una carrera bonita, con encanto, y como ejemplo de vida saludable para los niños y niñas, muy presentes a lo largo del recorrido como público y como protagonistas en las carreras infantiles del mediodía.
Enhorabuena a las personas participantes.
Javi Prieto Sancho
Fotografías de Karla Serrano

