
Donde apenas cabe el vacío,
entre lo tuyo y lo mío,
existe un abismo
de hielo y frío.
Donde con las alas rotas,
se esfuman las mariposas.
Ruido ensordecedor que me ensombrece,
donde la magia
desaparece.
En un baile de máscaras sonrientes,
que oculta los dientes,
podridos,
entre escombros de amargos gritos y alaridos.
Entre llantos y quejidos, maquillados rostros, ensangrentados y manidos.
Hervidero de huesos y carne deshollada.
Nos conquistaremos al alba.
Cuando no se mueva ni una hoja,
ni un pájaro diga pío.
Cuando se nos pare la sangre enquistada
y así pueda llegar al río.

Entonces nos reencontraremos
en nuestro propio reflejo,
que saldrá aullando a la luna,
gritando lo que nuestro sufrimiento aúna.
Somos dos en una,
muerte y vida,
sonido y silencio,
somos el sol y la luna.
Explosión de dolor y rabia
saca a flote la oscuridad,
descubriendo mi existencia
a través de la profundidad.
Un poco de paciencia,
buscando el ritmo global.
Acompañando y acompasando, ritmos y arritmias desatinados.
Consciente de estar fuera de tiempo,
no hay prisa,
me hace fuerte la risa.
Quiero reír contigo
todo lo serio del mundo.
Flotar en lo etéreo de lo material,y salvarnos juntos, de ese mundo injusto.
Eres la poción mágica en medio de la batalla.
Gracias por elevarme 100 metros del suelo.
Gracias por sacarme del agujero.
Volemos en la inmensidad ilimitada,
dejando atrás todas las trampas.
Desmontándonos
Integrándonos
Fundiéndonos
Arriesgándonos.
Ahora estamos a salvo.
Indeleble Munay

