Nuestros pies vuelan en la passarelle d´Holzarte

Pasarela de Holzarté (Pirineos Atlánticos-Aquitania)

La excursión de esta jornada trascurre por tierras de Iparralde, País Vasco francés. Cruzamos la frontera entre los estados de España y Francia por el puerto de Larrau, hasta llegar a este pequeño municipio galo, Larraine en euskera. Estamos en los Pirineos Atlánticos, en la región de Aquitania. Cultural y socialmente la mayoría de estos pueblos comparten una identidad con Euskadi y Navarra. La frontera administrativa resulta pues difusa en otros aspectos.

Llegamos a Larrau y preguntamos a una mujer y su hijo por el comienzo de la ruta de hoy. Queremos conocer la pasarela de Holzarté, un puente colgante en pleno Pirineo. Ni la mujer ni el chaval entienden el castellano y nosotras tampoco el francés ni el euskera, así que con un poco de paciencia y maña nos hacemos entender para que finalmente nos indiquen dónde comenzar nuestro recorrido. Un par de kilómetros más adelante con el coche, llegamos al puente de la Mouline. Pisamos Francia, territorio histórico vascofrancés de Sola.

Ruta de una hora de ascensión por las gargantas de Holzarté, en el valle de la Soule, Zuberoa en euskera. Trayecto lineal, así que volveremos en otra hora deshaciendo el camino. Bella excursión entre sauces, álamos, hayas y robles, que custodian al río Olhadubi. Estamos entre 400 y 600 metros de altitud. El desnivel acumulado de la ruta es de +225 m /-225 m en algo más de 4 kilómetros. Hace calor, aunque la mayor parte del recorrido lo haremos protegidos por el bosque. Alguna rampa sí que está expuesta a la solana y el calor se hace notar. Afortunadamente, en algún tramo de la ruta podemos bajar hasta las aguas heladas del río. En pleno julio jugamos a ver quién aguanta más con los pies metidos en la corriente, que baja helada de las montañas. Nuestros pies agradecen el juego y la circulación sanguínea se reactiva libre de las botas de senderismo.

Río Olhadubi. Fresco, fresco.

El puente colgante se halla al comienzo de la garganta de Olhadubi y junto a la garganta de Holzarté, que le da nombre. Estos cañones han sido horadados a lo largo de millones de años por las aguas del río en la roca granítica. Nuestros pies literalmente vuelan a 150 metros sobre el fondo del cañón, por el que discurre el bosque de ribera y un estrecho cauce de agua pirenaica. El actual puente tiene una longitud de 67 metros.

Algunas rampas son exigentes y a nuestro lado derecho según subimos se abren algunos precipicios. Así que para sortear estos tramos de desfiladero, a mano izquierda tenemos una maroma o sirga anclada a la roca de la ladera. Además, las losas de granito son resbaladizas con la lluvia, que hoy no tenemos, o con las aguas de algún arroyuelo que baja de las alturas y sale en manantial de entre las rocas. Cuidado en estos tramos y más si vamos con menores.

Garganta horadada por el río en la roca granítica.

El puente es de 1920 y se reconstruyó en 2010 por los desperfectos ocasionados por un ciclón. Su uso está asociado, originalmente, a la explotación forestal de estas montañas. El caso es que estando sobre la pasarela colgante no dejo de acordarme de Indiana Jones, en aquella escena en la que se enfrenta a un señor con turbante, creo recordar que rojo, en un puente similar, mucho más destartalado. Como en el caso de Indi, nuestra aventura acaba bien y aquí estamos para contarla y compartir las bellas imágenes que ilustran estas letras.

Javi Prieto Sancho

Fotografías de Karla Serrano Prieto

Pilares originales de 1920
Puente colgante con capacidad para 50 personas a la vez
“Herriko etxea” o Casa del Pueblo (Ayuntamiento) de Larrau-Larraine
San Juan Bautista de Larrau. Templo románico del siglo XII.

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