“Northumbria, el último reino” nos hará pelear entre sajones y vikingos

Portada editorial Edhasa

Primera entrega de la saga de novelas históricas, “Sajones, vikingos y normandos”, del escritor y periodista londinense Bernard Cornwell. Elegida al azar en una de las bibliotecas ripenses, nos dejamos llevar por la bella portada de la cubierta, donde un drakkar o barco largo vikingo, con una cabeza de dragón en su proa, avanza a remo junto a la costa montañosa. Esto de elegir los libros por la portada no suele ser una buena técnica, todo hay que decirlo, pero de vez en cuando nos gusta picar autores y temáticas al tun tun, sin ninguna referencia previa. En esta ocasión nos salió bien el tiro. Hemos dado con un autor consagrado, especialista en novelas históricas, muy de nuestro gusto. Como un Pérez Reverte inglés, digamos.

La novela en cuestión, “Northumbria, el último reino”, narra las invasiones danesas, de saqueo vikingo y colonización, de los reinos sajones de Northumbria, Mercia, Anglia Oriental y Wessex durante finales del siglo IX. Inglaterra no existía como tal. Precisamente, es en esta época donde se comienza a fraguar la nación inglesa, con la resistencia sajona en el reino sureño de Wessex, en la isla de Gran Bretaña, liderada por el rey Alfredo “el Grande”.

Las páginas de “Northumbria”, algo más de 400, destilan aventura, tensión, violencia y también un interesante juego psicológico entre las lealtades políticas y afinidades personales de algunos de sus personajes principales a lo largo de la historia. Uthred, un niño noble sajón, será hecho rehén por los daneses en una de sus incursiones vikingas. El joven se criará entre paganos, en la cultura de Odín y Thor, y aprenderá las enseñanzas de los temibles guerreros del Norte. No obstante, su lealtad hacia su jarl (señor), Ragnar, que le tratará como a un hijo, no impide que dentro del mozo siga anidando la querencia de recuperar la fortaleza de Bebbanburg, como noble “inglés” que es. Los hechos históricos de la invasión de “Inglaterra” por parte de los guerreros y colonos daneses a finales del siglo IX, se entremezclan de forma magistral y muy amena, con un relato de ficción en el que se mezclan personajes históricos como Alfredo el Grande o los hermanos vikingos Ragnarsson, Ubba, Ivar Saco de Huesos y Halfdan, con otros ficticios como el joven Uthred o su señor, Ragnar.

El autor

La novela es interesante desde un punto de vista histórico, pues nos describe el panorama de la Edad Media en Britania en aquella época. La posición de los campesinos y campesinas, la actitud de los señores feudales sajones, que muchas veces vendían su lealtad a los vikingos para conservar sus privilegios o el choque cultural de dos concepciones filosóficas del mundo: el paganismo de los hombres del Norte y el cristianismo de los sajones, especialmente del rey Alfredo. En un mundo donde el poder oficial está copado por personalidades masculinas, también veremos como las mujeres ejercen su influencia de una u otra manera, dentro de las distintas concepciones culturales.

Desde un punto de vista literario, la narrativa de Cornwell es fluida, sencilla y muy dinámica, enganchando con la lectura desde la primera batalla. Muy de nuestro gusto que a pesar de que el autor sea inglés, no se presenta una historia maniquea de buenos y malos, sino que personajes de ambos bandos presentan sus luces y sus sombras, en un tiempo violento y convulso. No obstante, aunque la fuerza del acero imponía su ley, tanto sajones como daneses trataban de asegurar la fidelidad de sus siervos mediante el uso de las costumbres y la religión. A fin de cuentas, si un pueblo no está dispuesto, una minoría de gobernantes no puede imponer sus dictados de forma permanente e indefinida sin exponerse a revueltas antiseñoriales.

Si te gusta la novela histórica, las aventuras, las tramas de poder y los vericuetos del alma humana en situaciones contradictorias, posiblemente este libro sea de tu agrado. En cuanto a la violencia que destila la novela, no te preocupes, pues no es mayor que la que muestra el telediario cualquier día en Oriente Medio desde hace años. Con una salvedad: en aquella época los líderes militares se ponían al frente de sus huestes y combatían codo con codo en el muro de escudos, con cierto sentido del honor en los casos más loables. No como hoy en día, donde un patán prepotente, pederasta y genocida manda arrasar tierras desde el aire, masacrando combatientes, ancianos, mujeres, niños y niñas, sin mancharse el traje. Quizá la humanidad haya evolucionado desde la Edad Media en muchos aspectos, pero quizá en otros estemos asistiendo a una época mucho más oscura. El tiempo futuro nos juzgará.

Pero bueno, estábamos leyendo una novela para evadirnos y de paso aprender un poco del pasado, de otras tierras y de otras gentes. La historia de “Northumbria” nos ha recordado en parte al “Sidi” de Arturo Pérez Reverte, también muy recomendable por cierto. En la misma época, en la península ibérica también se estaba produciendo un choque y convivencia cultural, política y humana entre reinos y población musulmana y cristiana. Sin embargo, la concepción panteísta de Iberia, más afín quizá a la visión vikinga, habría desaparecido con la cultura celtíbera e íbera, al ser asimilada o destruida por Roma en su conquista de Hispania.

Si buscas aventuras, enrólate en el drakkar de Ragnar, rema, saquea y haz fortuna. O si lo prefieres, resiste en las ciudades amuralladas de Wessex contra el invasor danés. Pero si comienzas a leer no podrás quedarte al margen de la contienda, pues la lucha es despiadada y sin cuartel.

Javi Prieto Sancho

Drakkar en una incursión vikinga. Detalle de portada.

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