
Esta mañana anduvimos con un buen amigo, de los que confirman el refrán “quien tiene un amigo tiene un tesoro”, por las calles de Vallekas. Del Alto del Arenal al Puente de Vallecas, por la Avenida de la Albufera. Nos llamó la atención lo abandonado que está el barrio por los servicios municipales de limpieza y mantenimiento de zonas verdes. Se nota que las subcontratas hacen más negocio que el servicio que prestan a los vecinos y vecinas. Mucha suciedad en las calles.

Nuestra caminata se detuvo en una veterana librería del barrio: “La esquina del zorro”. Esta librería lleva abierta 15 años, que para los tiempos que corren en este tipo de establecimientos es todo un logro. Se trata de una librería generalista, con un gran fondo de literatura infantil y juvenil, y también ensayo político, predominantemente de “izquierdas”. La esquina del zorro tiene además dos proyectos editoriales propios muy característicos: “Agita Vallekas”, con libros sobre la Historia del barrio y sus luchas vecinales, y “Desacorde ediciones”, libros cuya peculiaridad es que están escritos por artistas del mundo de la música.

Pues bien, desde hoy podéis encontrar los libros de “La loba Senda y otros cuentos” y “El jardín de Funakoshi”, de Los Amigos ediciones, en La esquina del zorro, calle Ramón Calabuig, n.º 27. Las dos personas que llevan la librería son encantadoras, tienen su establecimiento de lo más acogedor, y seguro que os darán un buen consejo si andáis buscando buena literatura, lejos de las modas y del circuito de súper ventas. Nosotros en Los Amigos ediciones, por principios, no vendemos nuestras obras en plataformas digitales de multimillonarios y apostamos por pequeñas librerías como La esquina del zorro, que forman parte de la vida y del tejido cultural y asociativo del barrio. Compra literatura a quien merezca la pena apoyar.

Dejamos la librería y continuamos el paseo por el parque de las Siete Tetas. Contemplamos Madrid desde el Mirador del Cerro del Tío Pío. Lamentablemente, a pesar del día soleado que teníamos no se podía ver la sierra, por la calima de contaminación que nublaba el horizonte. En nuestra charla de amigos también salió el problema de la vivienda que aqueja al barrio, como al resto de barrios y pueblos madrileños. Solares vacíos que acaban convirtiéndose en agencias inmobiliarias o casas de apuestas, alquileres por las nubes e hipotecas imposibles por lo elevado del coste de los pisos en contraposición a los bajos salarios. De Madrid al cielo y nuestra “querida” presidenta que lo disfrute desde su ático de lujo, claro está.
Para finalizar la mañana degustamos unas bebidas y unas ricas patatas “bravioli” en uno de los bares de los aledaños del emblemático campo del Rayo Vallecano. Pese a los pesares, bonita mañana de barrio. Gracias, amigo.
Los Amigos ediciones


