Madrid se hermana a Gaza y juntas ganan la última etapa de la Vuelta

Madrid tiene memoria. El Madrid obrero aún recuerda que hace más de 80 años sufrió un asedio genocida. Sometida a bombardeos constantes, refugiada en los túneles del Metro, la población de Madrid se defendía con uñas y dientes ante el silencio cómplice de las democracias europeas. Salvo la honrosa excepción de México y la Unión Soviética poca ayuda más recibió el pueblo de Madrid para defenderse de la barbarie fascista. El “Madrid qué bien resistes” se convirtió en un himno de las milicias de trabajadores y trabajadoras que defendían la capital en el Valle del Jarama, en la Sierra Norte, en Brunete y la Casa de Campo.

Memoria

En 2025 es la Franja de Gaza la que está sometida a un brutal asedio desde antes de octubre de 2023. El gobierno sionista del Estado de Israel, a través de sus Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), está cometiendo el primer genocidio en directo del siglo XXI. No basta la oposición frontal de las Naciones Unidas en sus múltiples resoluciones en contra de la política de crímenes de guerra de Israel en Palestina. La complicidad de EE.UU. y la tibieza o pasividad de Europa están dando alas a Netanyahu para arrasar, literalmente, el territorio de Gaza. Más de 60.000 personas asesinadas desde finales de 2023. Alrededor de 20.000 niños y niñas muertos. Más de 240 periodistas silenciados con la muerte. Más de 360 trabajadores y trabajadoras de organizaciones humanitarias exterminados. Datos avalados por la ONU, como ya hemos señalado en anteriores artículos sobre Palestina.

Y en medio de toda esta masacre, la Vuelta Ciclista a España invita a correr por los pueblos y ciudades de la vieja Iberia a un equipo, financiado por el Estado de Israel, y que para más inri luce el nombre de Israel en su maillot azul. Los pararon en Bilbao, los pararon en Pontevedra, se han encontrado protestas allá por donde han paseado su propaganda sionista. Protestas pacíficas y desobediencia civil contra el genocidio en Asturias, Cantabria, Valladolid, Segovia y un sin fin de ciudades y pueblos, grandes y pequeños, que han inundado las cunetas de banderas palestinas y kufiyas, el tradicional pañuelo de aquella tierra. No han podido con la ciudadanía indignada ni la difamación de algunos políticos y tertulianos, ni han parado las protestas las detenciones. Y en estas llegamos a la última etapa. Madrid dice: ¡No pasarán!

Desde antes de las 16 h de la tarde, miles de personas, ancianas, adultas y mucha juventud y niños y niñas también, abarrotaban los aledaños de Atocha, Néptuno, Cibeles, Callao. El ambiente era festivo y reivindicativo, a pesar de la intimidatoria presencia policial, incluso con tanquetas. La gente coreaba: “No pasarán”, “Esta Vuelta la gana Palestina”, “No es una guerra, es un genocidio”.

Paseo del Prado tomado por las manifestantes


Y finalmente la rabia ante la masacre, ante la pasividad de los gobiernos, ante la hipocresía de las élites desbordó las barreras de seguridad antes de la llegada del pelotón ciclista. Primero personas aisladas que eran aplaudidas desde las aceras. Como gotas de lluvia la tormenta se fue juntando y una tromba de banderas palestinas inundó el Paseo del Prado, desde Atocha, subiendo hacia Neptuno sin que los antidisturbios pudieran impedirlo.

Plaza de Neptuno

Sonrisas de dignidad en las caras. Gritos de “Sí, se puede” y del omnipresente cántico de Madrid hoy: “¡No pasarán!”. Y no pasaron. La organización de la Vuelta se vio obligada a suspender el final de la última etapa. Todo el mundo ha podido ver por televisión e internet un pueblo digno solidarizándose con otro pueblo en resistencia. El pueblo de Madrid ha arrebatado el maillot rojo de líder de la general a la indigna organización de la Vuelta a España y se lo ha entregado a ciudad de Gaza. Como decían muchas manifestantes, “esta Vuelta la ha ganado Palestina” y así pasará a la Historia.

Dignidad

Mañana determinados medios de comunicación y políticos nos pondrán a parir. Que somos anti-deportivos, que somos “violentos”, que somos malos… y demasiado buenos somos. Nos importa nada la opinión de quien vive como una marquesa de la corrupción de su pareja, señora presidenta. Nos importa muy poco los periodistas que están más preocupados por que finalice antes de tiempo una carrera ciclista, donde se hace apología de un Estado genocida, mientras callan ante la masacre de sus colegas de profesión en Gaza. En definitiva, hoy el Madrid trabajador hizo lo que tenía que hacer. Por justicia, por memoria, por dignidad.

Seguimos hasta parar el genocidio. Viva Palestina Libre. Viva Madrid.

Alejandro Prieto

Detalle del despliegue policial: tanquetas.
Gaza en Madrid

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *