Las 6 de La Suiza entran en prisión y prosigue la movilización por su indulto y libertad

Las 6 sindicalistas de Gijón, cinco mujeres y un varón, conocidas como Las 6 de La Suiza entraron en la cárcel de Vilabona (Asturias) este pasado jueves 10 de julio. El polémico juez Lino Rubio Mayo dictó su ingresó en prisión, sin esperar al resultado de la tramitación de su indulto, pedido por decenas de organizaciones sindicales y por el Gobierno de Asturias. Las compañeras se presentaron de forma voluntaria en la prisión, tranquilas y con el ánimo alto, según fuentes de la CNT, sabedoras de que no han cometido ningún delito. El juez las ha sentenciado a 3 años y medio de prisión por “coacciones graves” y “obstrucción a la justicia”, en una controvertida sentencia que ha desatado el rechazo de todas las organizaciones sindicales de Asturias y una ola de solidaridad que se ha extendido por amplios territorios del país, con ecos también a nivel internacional.

Estas noches ha habido luna llena, quizá para iluminar la ignominia de la que estamos siendo testigos. El encarcelamiento de trabajadoras por defender a otra trabajadora nos retrotrae a tiempos pretéritos, de una España oscura, rancia, reaccionaria, antiobrera, una España que lamentablemente nunca se fue del todo a pesar de la muerte del dictador en 1975 y de la vuelta de un sistema de democracia liberal, con “libertad sindical” al menos sobre el papel. Recordamos que en el conflicto de La Suiza las herramientas sindicales que se utilizaron fueron la pancarta, el panfleto, concentraciones pacíficas a la puerta del comercio y campañas de información a la ciudadanía. Se trató de negociar y dialogar con el empresario, sin éxito. Cercenando los piquetes informativos y la acción directa de las trabajadoras se mutila la esencia del sindicalismo de clase, motor de las conquistas sociales de los trabajadores y trabajadoras a lo largo de la historia, y la sentencia sienta una peligrosa jurisprudencia para cualquier persona y organización que trate de protestar en el ámbito laboral contra los abusos patronales, la precariedad o simplemente mejorar su convenio colectivo, como recientemente en la huelga del metal en Cádiz.

El coste humano de la entrada en prisión de las compañeras de Gijón es notable. Vidas truncadas, separación de sus familias y amistades, incluyendo hijos en algún caso, carreras profesionales cortadas… A cualquiera que entienda mínimamente de derecho laboral y conflictos sindicales no se le escapará que la sentencia de Lino Rubio es un claro escarmiento, un aviso a navegantes, y que no guarda proporción ninguna con el conflicto laboral que se vivió en la pastelería de La Suiza. De hecho, antes de su intervención fueron archivadas por los juzgados asturianos hasta 35 denuncias interpuestas por el patrón.

¿Qué influencias políticas y económicas puede tener el empresario? ¿Qué hilos se han movido entre bambalinas para llegar hasta este bochornoso escenario? ¿Esta es la España que queremos vivir? Un país donde puedes acabar en la cárcel por defender tus derechos laborales. ¿Qué podemos hacer desde la sociedad civil para transformar el estado de las cosas?

Pues bien, la lucha por la libertad de Las 6 de la Suiza no se ha detenido por el ingreso en prisión de las sindicalistas. El mismo día de su entrada en la cárcel se produjo la primera protesta popular en la plaza del ayuntamiento de Gijón y ayer viernes cientos de personas se concentraron de urgencia en la Plaza del Callao de Madrid, para impulsar la campaña por su indulto. La convocatoria asturiana estuvo promovida por el colectivo asturiano de apoyo a las personas represaliadas Sofitu y la de Madrid por la CNT, aunque también contó con el respaldo de otras organizaciones sindicales como CGT, Solidaridad Obrera o CoBas, así como partidos de izquierda como Corriente Roja o Podemos.

La concentración madrileña mantuvo un ambiente reivindicativo en todo momento, con cánticos coreados por la libertad de las compañeras y contra la represión judicial y patronal. Varias compañeras de CNT y Mujeres Libres, megáfono en mano, explicaron el conflicto a los presentes y a los numerosos viandantes que se paraban para escuchar el motivo de la protesta. La movilización de ayer es la primera tras la entrada en prisión de las sindicalistas, pero es la continuación de una lucha popular que se viene manteniendo desde hace años y que sin duda continuará en los próximos meses hasta que se consiga su libertad.

De momento el caso de Las 6 de La Suiza se ha llevado hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y se está a la espera de la resolución de la petición de indulto. En este sentido, además de contar con el apoyo de los sindicatos y del gobierno asturiano, la vicepresidenta del Gobierno de España y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, también reconoció su apoyo al indulto. Pues bien, es la hora de que la izquierda institucional vaya más allá de las buenas palabras y demuestre con los hechos que se está del lado de las personas que viven de su trabajo y que quieren un país en el que se respeten sus derechos y libertades sindicales, que tanto sacrificio y sudor costó conseguir por generaciones pasadas. Desde la calle podemos apoyar a las compañeras difundiendo el caso, hablando del tema, compartiendo informaciones y participando en las movilizaciones por su indulto y libertad, que sin duda no van a parar hasta que todas seamos libres.

Desde La Petirroja también apoyamos el indulto y la libertad de Las 6 de La Suiza.

Alejandro Prieto

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