
A veces, el vacío es lo único que se siente,
es aquello que te impide avanzar.
Un abismo que se abre en el pecho,
una herida sin forma
que te consume por dentro.
*
Es tan profundo,
tan oscuro,
que las personas se desvanecen en sombras
y los pensamientos se vuelven ecos que gritan.
*
Es un desierto sin voz,
donde solo habitas tú,
con tus demonios al acecho,
con el alma hecha trizas
y el corazón enfrentándose a sí mismo.
Porque hay días en que descubres
que tu peor enemigo vive en tu reflejo,
en el susurro que te dice que no puedes,
que no vales,
que no hay salida.
*
Pero basta un solo rayo de luz, un gesto,
una mano tendida,
una voz que te abrace sin palabras,
para que el alma, aunque rota, comience a cantar.
*
Y entonces recuerdas que hoy
es solo un mal día,
no una vida entera.
Que el sol siempre regresa,
y cuando lo haga, estarás tú,
mirando al cielo,
sonriéndole a la vida,
soñando con más fuerza,
luchando con más coraje.
*
Porque para ser
verdaderamente valiente,
hay que caminar con miedo…
y aún así seguir.
***
— por Harper Moon


